Preguntas frecuentes sobre las traducciones juradas

¿Qué es una traducción jurada y quién puede hacerla?

Una traducción jurada es una traducción que incluye una certificación específica, está firmada y sellada por un traductor jurado y tiene carácter oficial ante las autoridades y administraciones.

Por lo general se necesita este tipo de traducción para documentos que requieren una validez legal (títulos universitarios, escrituras de sociedades, documentos civiles, etc.).

El traductor jurado, nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, es el único profesional independiente con capacidad para hacer este tipo de traducciones.

¿Dónde son válidas las traducciones juradas?

De acuerdo con el artículo 6, apartado 2, del Reglamento (UE) 2016/1191 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2016, «Una traducción jurada realizada por una persona habilitada para ello en virtud del Derecho de un Estado miembro será aceptada en todos los Estados miembros».

Para otros países, dependerá de los requisitos que estos exijan, de modo que será necesario informarse ante el organismo al que tengas que presentar la documentación.

¿Cómo se entregan las traducciones juradas?

Hasta hace poco las traducciones juradas se tenían que entregar necesariamente en papel, ya que en ellas debe constar la firma y el sello del traductor jurado.

Ahora bien, algunos organismos ya aceptan las traducciones firmadas mediante certificado digital, que es mucho más práctico. Deberás informarte si quien te solicita la traducción jurada la admitirá firmada con certificado digital. En este caso, la recibirás por correo electrónico en formato pdf. En caso contrario, recibirás la copia en papel mediante servicio de mensajería y una versión escaneada.

Según el artículo 3.4 de la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrónica, «La firma electrónica reconocida tendrá respecto de los datos consignados en forma electrónica el mismo valor que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel».

¿Las traducciones juradas caducan?

Las traducciones juradas no caducan. No obstante, si se hizo la traducción jurada de un documento que ya no es válido, porque ha caducado, la traducción jurada correspondiente deja de ser válida por ese motivo. Asimismo, algunos organismos oficiales pueden no aceptar una traducción jurada si se realizó hace mucho tiempo. Lo más aconsejable, en estos casos, es asegurarse ante el organismo en cuestión.

¿Cómo se facturan las traducciones juradas?

El importe se calcula a partir del número de palabras del documento original. Si es un documento pequeño, se aplica una tarifa mínima.

Para obtener un presupuesto con el coste exacto del servicio lo idóneo es enviar los documentos escaneados por correo electrónico.

¿Es necesario enviar los documentos originales?

No, las traducciones juradas se pueden hacer a partir de copias o documentos escaneados.

¿El traductor jurado puede indicar de qué documentos se requiere la traducción jurada para un trámite concreto?

Aunque el traductor jurado puede saber los documentos que habitualmente deben presentarse para determinados trámites, la información exacta la proporcionará la administración o la entidad a la que se debe entregar la traducción jurada.

Resumen

  • Una traducción jurada incluye una certificación y lleva la firma y el sello del traductor jurado.
  • Las traducciones juradas son válidas en todos los Estados miembros de la UE. Para otros países hay que informarse acerca de los requisitos.
  • Algunos organismos las aceptan firmadas mediante certificado digital. Es preciso asegurarse al respecto para cada trámite.
  • Las traducciones juradas no caducan, aunque si se realizaron hace mucho tiempo puede que no las acepten. Se aconseja confirmarlo con el organismo en cuestión.

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La préparation d’un projet de traduction

Une fois que la commande de traduction a été confirmée, il est conseillé de consacrer un peu de temps à bien la préparer avant de commencer à traduire. La définition et l’organisation correctes de chaque projet peuvent nous faire gagner du temps et nous épargner d’éventuels problèmes par la suite. Et c’est également un moyen de nous aider à assurer la qualité de notre travail.

Cette phase de préparation peut être divisée en cinq étapes, plus ou moins longues en fonction de la complexité du projet.

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1. Définition du projet dans notre système de gestion

Préparer une fiche avec toutes les données nécessaires : référence, client, contact ou chef de projet, type de service et combinaison de langues, volume et tarif, date de livraison et remarques pertinentes. Pour mieux gérer ces informations j’utilise le programme LPS Expert).

Lors de périodes de travail intenses avec des commandes urgentes et des journées chargées, il est facile d’être tenté de reporter cette opération de classement, mais cela peut provoquer des oublis d’informations importantes ou d’éventuelles erreurs sur des données essentielles. Il nous faudra alors consacrer plus de temps à récupérer toutes ces informations. Il convient donc de bien noter toutes les données dès le départ, quand on dispose d’informations récentes, comme par exemple les instructions fournies par le client.

2. Préparation du dossier du projet 

Je classe les projets dans un dossier comprenant quatre sous-dossiers. Le dossier Gestion comporte tous les documents en rapport avec la gestion du projet : devis et/ou bon de commande, questions et remarques, et la checklist pour le processus d’assurance qualité. Les trois autres dossiers, Originaux, Révision et Traductions, contiennent les documents correspondant à chaque version du texte.

3. Révision des documents originaux

Éviter de commencer à traduire immédiatement et bien réviser tous les documents du projet permet d’atteindre les objectifs suivants :

– Vérifier que nous possédons tous les documents, qu’il est possible de les ouvrir et de les lire correctement. Il est conseillé de le faire tout de suite, notamment si l’on pense travailler en dehors des horaires de travail du client. Cette opération préalable nous permettra de résoudre d’éventuels problèmes avec les documents afin de ne pas retarder le moment de commencer à les traduire.

– Vérifier que le volume de mots des documents correspond à celui fourni par le client. Il ne s’agit pas seulement d’une question de prix, mais aussi d’éviter que le volume soit supérieur et que le délai convenu soit trop juste.

– Essayer de repérer et d’anticiper des difficultés. Si le document contient des images non éditables contenant du texte, il faudra demander au client ce qu’il souhaite. Si les documents originaux sont en PDF, avec des en-têtes et des pieds de page, des tableaux, etc., il nous faudra réviser minutieusement la version éditable du document (avant et après la traduction) car il arrive souvent que la conversion de format ne se fasse pas correctement.

4. Préparation de tout le matériel nécessaire pour réaliser le travail avec toutes les garanties

C’est le moment de définir la mémoire de traduction (si on en utilise), ainsi que les bases de données terminologiques pouvant nous être utiles.

Chercher du matériel de référence ou des notes utilisées pour des projets précédents pour ce client ou correspondant au même domaine.

5. Planification de la commande

Pour terminer la préparation, bien noter sur notre calendrier la date et l’heure de livraison, et répartir le travail en fonction des jours disponibles. Réserver du temps pour la révision linguistique et de format et, si le délai nous le permet, laisser un peu de marge pour des situations imprévues.

Et vous, comment préparez-vous un projet avant de commencer à traduire ? Ajouteriez-vous d’autres points ? Toute contribution sera la bienvenue :-).

:-).

La fase de preparación de un proyecto de traducción

En cuanto ya tenemos confirmado un nuevo encargo de traducción, merece la pena dedicar un rato a prepararlo bien antes de empezar con la tarea de traducir. Definirlo y organizarlo correctamente nos puede ahorrar tiempo y quebraderos de cabeza más adelante. Y contribuye también a garantizar la calidad de nuestro trabajo.

Esta fase la podemos dividir en cinco etapas, cuya duración variará en función de la complejidad del proyecto.

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1. Definimos el proyecto en nuestro sistema interno de gestión

Preparamos la ficha correspondiente con todos los datos: referencia, cliente, contacto o gestor del proyecto, servicio y combinación de idiomas, volumen y tarifa, fecha de entrega y notas pertinentes (para tener toda esta información bajo control utilizo el programa LPS Expert).

En los días frenéticos con encargos urgentes y acumulación de tareas, nos puede pasar por la cabeza dejarlo para más tarde, pero entonces corremos el riesgo de omitir algo o equivocarnos en algún dato relevante o, como mínimo, necesitaremos más tiempo para recuperarlos. Es mejor anotar todos los datos cuando tenemos la información reciente, en particular las instrucciones específicas que nos ha dado el cliente.

2. Preparamos la carpeta del proyecto 

En mi caso, para cada proyecto creo una carpeta que incluye cuatro subcarpetas. Una denominada Gestión, donde guardo toda la documentación relacionada con la gestión del proyecto: presupuesto y/o hoja de pedido, hoja de dudas y anotaciones e instrucciones de QA. En las otras tres, Originales, Revisión y Traducciones, tal como sus nombres indican, guardo los documentos correspondientes a cada versión del texto.

3. Revisamos los documentos originales

Frenamos el ímpetu de empezar a traducir enseguida i revisamos todos los documentos del proyecto. Esta etapa tiene tres objetivos:

– Comprobar que tenemos todos los documentos, que los podemos abrir y que todos son legibles. Es muy recomendable hacerlo enseguida, especialmente si tenemos previsto empezar el trabajo fuera del horario del cliente. Si nos encontramos con problemas con los archivos que no podemos resolver en ese momento al trabajo se nos atrasará.

– Mirar que el recuento coincida con el que nos ha indicado el cliente o el que nos consta, no solamente por una cuestión de precio, sino para no encontrarnos con más palabras de las previstas y que el plazo inicialmente acordado sea demasiado justo..

–  Intentar detectar y anticipar posibles dificultades. Si en el documento figuran imágenes no editables con textos, tendremos que consultar qué quiere hacer el cliente en este caso. Si los documentos originales son en pdf e incluyen encabezados y pies de página, tablas, etc. tendremos que revisar a fondo la versión editable del documento (ya sea antes de traducirlo o después) porque a menudo la conversión de formato de estos elementos presenta problemas.

4. Preparamos todo el material necesario para llevar a cabo el encargo con las máximas garantías

Es el momento de definir la memoria de traducción que usaremos así como las bases de términos que nos pueden resultar útiles.

También comprobamos si disponemos de otros materiales de referencia o anotaciones que hayamos utilizado en proyectos anteriores de ese mismo cliente o de la temática del proyecto en cuestión.

5. Planificamos el encargo

Para terminar la preparación, anotamos bien en el calendario la fecha y la hora de entrega y distribuimos el trabajo en función los días de que disponemos. Es importante reservar tiempo para la revisión final tanto lingüística como de formato y, si el plazo nos lo permite, intentamos dejar margen para los imprevistos.

Y tú, ¿cómo preparas un proyecto antes de empezar a traducir? ¿Añadirías algún punto? Cualquier aportación será bienvenida :-).

Así fue Traduemprende Barcelona

El pasado viernes se celebró en Barcelona la segunda edición de la Jornada sobre Traducción y Emprendimiento (TraduEmprende), donde tuve la ocasión de participar como ponente. Iba dirigida a un público recién licenciado con el objetivo de que obtuvieran consejos y salieran con ideas para abrirse camino como freelance en el mundo laboral de la traducción. Creo que fue un éxito en muchos sentidos: en organización, con unas Hermina e Inés incombustibles y atentas a todo, de asistencia, con gente interesada en aprender y con ganas de poder hablar distendidamente sobre nuestro mundo, y de compañeros ponentes con sus respectivas ponencias.

También fue, por supuesto, una gran ocasión para desvirtualizar o ver de nuevo a tantos traductores y pasar un buen rato entre consejos, experiencias, risas y copas.

Como algunos ya sabéis, el tema de mi charla fue El enfoque empresarial del traductor freelance. Agradezco muchísimo todos los buenos comentarios y saber que los asistentes se han ido con ideas y un listado de cosas que pueden hacer para poder arrancar su carrera profesional. Me quedó pendiente hablar sobre las herramientas de planificación, así que prometo entrada en el blog sobre este tema. 

Os dejo aquí todo el material de la ponencia:

– El vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=ld-1A-HzjZo&sns=tw (a partir de 3:01:00 empieza la mía. Las incluye todas, no os las perdáis).

– La presentación:

– Algunos de los tuits:

@irene_vidal habla del enfoque empresarial. #tradurunners en el #Traduemprende . 🙂 pic.twitter.com/OLubsNR8yH

— Juan Yborra Golpe (@jjyborragol) noviembre 22, 2013