Preguntas frecuentes sobre las traducciones juradas

¿Qué es una traducción jurada y quién puede hacerla?

Una traducción jurada es una traducción que incluye una certificación específica, está firmada y sellada por un traductor jurado y tiene carácter oficial ante las autoridades y administraciones.

Por lo general se necesita este tipo de traducción para documentos que requieren una validez legal (títulos universitarios, escrituras de sociedades, documentos civiles, etc.).

El traductor jurado, nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, es el único profesional independiente con capacidad para hacer este tipo de traducciones.

¿Dónde son válidas las traducciones juradas?

De acuerdo con el artículo 6, apartado 2, del Reglamento (UE) 2016/1191 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2016, «Una traducción jurada realizada por una persona habilitada para ello en virtud del Derecho de un Estado miembro será aceptada en todos los Estados miembros».

Para otros países, dependerá de los requisitos que estos exijan, de modo que será necesario informarse ante el organismo al que tengas que presentar la documentación.

¿Cómo se entregan las traducciones juradas?

Hasta hace poco las traducciones juradas se tenían que entregar necesariamente en papel, ya que en ellas debe constar la firma y el sello del traductor jurado.

Ahora bien, algunos organismos ya aceptan las traducciones firmadas mediante certificado digital, que es mucho más práctico. Deberás informarte si quien te solicita la traducción jurada la admitirá firmada con certificado digital. En este caso, la recibirás por correo electrónico en formato pdf. En caso contrario, recibirás la copia en papel mediante servicio de mensajería y una versión escaneada.

Según el artículo 3.4 de la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrónica, «La firma electrónica reconocida tendrá respecto de los datos consignados en forma electrónica el mismo valor que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel».

¿Las traducciones juradas caducan?

Las traducciones juradas no caducan. No obstante, si se hizo la traducción jurada de un documento que ya no es válido, porque ha caducado, la traducción jurada correspondiente deja de ser válida por ese motivo. Asimismo, algunos organismos oficiales pueden no aceptar una traducción jurada si se realizó hace mucho tiempo. Lo más aconsejable, en estos casos, es asegurarse ante el organismo en cuestión.

¿Cómo se facturan las traducciones juradas?

El importe se calcula a partir del número de palabras del documento original. Si es un documento pequeño, se aplica una tarifa mínima.

Para obtener un presupuesto con el coste exacto del servicio lo idóneo es enviar los documentos escaneados por correo electrónico.

¿Es necesario enviar los documentos originales?

No, las traducciones juradas se pueden hacer a partir de copias o documentos escaneados.

¿El traductor jurado puede indicar de qué documentos se requiere la traducción jurada para un trámite concreto?

Aunque el traductor jurado puede saber los documentos que habitualmente deben presentarse para determinados trámites, la información exacta la proporcionará la administración o la entidad a la que se debe entregar la traducción jurada.

Resumen

  • Una traducción jurada incluye una certificación y lleva la firma y el sello del traductor jurado.
  • Las traducciones juradas son válidas en todos los Estados miembros de la UE. Para otros países hay que informarse acerca de los requisitos.
  • Algunos organismos las aceptan firmadas mediante certificado digital. Es preciso asegurarse al respecto para cada trámite.
  • Las traducciones juradas no caducan, aunque si se realizaron hace mucho tiempo puede que no las acepten. Se aconseja confirmarlo con el organismo en cuestión.

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La préparation d’un projet de traduction

Une fois que la commande de traduction a été confirmée, il est conseillé de consacrer un peu de temps à bien la préparer avant de commencer à traduire. La définition et l’organisation correctes de chaque projet peuvent nous faire gagner du temps et nous épargner d’éventuels problèmes par la suite. Et c’est également un moyen de nous aider à assurer la qualité de notre travail.

Cette phase de préparation peut être divisée en cinq étapes, plus ou moins longues en fonction de la complexité du projet.

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1. Définition du projet dans notre système de gestion

Préparer une fiche avec toutes les données nécessaires : référence, client, contact ou chef de projet, type de service et combinaison de langues, volume et tarif, date de livraison et remarques pertinentes. Pour mieux gérer ces informations j’utilise le programme LPS Expert).

Lors de périodes de travail intenses avec des commandes urgentes et des journées chargées, il est facile d’être tenté de reporter cette opération de classement, mais cela peut provoquer des oublis d’informations importantes ou d’éventuelles erreurs sur des données essentielles. Il nous faudra alors consacrer plus de temps à récupérer toutes ces informations. Il convient donc de bien noter toutes les données dès le départ, quand on dispose d’informations récentes, comme par exemple les instructions fournies par le client.

2. Préparation du dossier du projet 

Je classe les projets dans un dossier comprenant quatre sous-dossiers. Le dossier Gestion comporte tous les documents en rapport avec la gestion du projet : devis et/ou bon de commande, questions et remarques, et la checklist pour le processus d’assurance qualité. Les trois autres dossiers, Originaux, Révision et Traductions, contiennent les documents correspondant à chaque version du texte.

3. Révision des documents originaux

Éviter de commencer à traduire immédiatement et bien réviser tous les documents du projet permet d’atteindre les objectifs suivants :

– Vérifier que nous possédons tous les documents, qu’il est possible de les ouvrir et de les lire correctement. Il est conseillé de le faire tout de suite, notamment si l’on pense travailler en dehors des horaires de travail du client. Cette opération préalable nous permettra de résoudre d’éventuels problèmes avec les documents afin de ne pas retarder le moment de commencer à les traduire.

– Vérifier que le volume de mots des documents correspond à celui fourni par le client. Il ne s’agit pas seulement d’une question de prix, mais aussi d’éviter que le volume soit supérieur et que le délai convenu soit trop juste.

– Essayer de repérer et d’anticiper des difficultés. Si le document contient des images non éditables contenant du texte, il faudra demander au client ce qu’il souhaite. Si les documents originaux sont en PDF, avec des en-têtes et des pieds de page, des tableaux, etc., il nous faudra réviser minutieusement la version éditable du document (avant et après la traduction) car il arrive souvent que la conversion de format ne se fasse pas correctement.

4. Préparation de tout le matériel nécessaire pour réaliser le travail avec toutes les garanties

C’est le moment de définir la mémoire de traduction (si on en utilise), ainsi que les bases de données terminologiques pouvant nous être utiles.

Chercher du matériel de référence ou des notes utilisées pour des projets précédents pour ce client ou correspondant au même domaine.

5. Planification de la commande

Pour terminer la préparation, bien noter sur notre calendrier la date et l’heure de livraison, et répartir le travail en fonction des jours disponibles. Réserver du temps pour la révision linguistique et de format et, si le délai nous le permet, laisser un peu de marge pour des situations imprévues.

Et vous, comment préparez-vous un projet avant de commencer à traduire ? Ajouteriez-vous d’autres points ? Toute contribution sera la bienvenue :-).

:-).

La fase de preparación de un proyecto de traducción

En cuanto ya tenemos confirmado un nuevo encargo de traducción, merece la pena dedicar un rato a prepararlo bien antes de empezar con la tarea de traducir. Definirlo y organizarlo correctamente nos puede ahorrar tiempo y quebraderos de cabeza más adelante. Y contribuye también a garantizar la calidad de nuestro trabajo.

Esta fase la podemos dividir en cinco etapas, cuya duración variará en función de la complejidad del proyecto.

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1. Definimos el proyecto en nuestro sistema interno de gestión

Preparamos la ficha correspondiente con todos los datos: referencia, cliente, contacto o gestor del proyecto, servicio y combinación de idiomas, volumen y tarifa, fecha de entrega y notas pertinentes (para tener toda esta información bajo control utilizo el programa LPS Expert).

En los días frenéticos con encargos urgentes y acumulación de tareas, nos puede pasar por la cabeza dejarlo para más tarde, pero entonces corremos el riesgo de omitir algo o equivocarnos en algún dato relevante o, como mínimo, necesitaremos más tiempo para recuperarlos. Es mejor anotar todos los datos cuando tenemos la información reciente, en particular las instrucciones específicas que nos ha dado el cliente.

2. Preparamos la carpeta del proyecto 

En mi caso, para cada proyecto creo una carpeta que incluye cuatro subcarpetas. Una denominada Gestión, donde guardo toda la documentación relacionada con la gestión del proyecto: presupuesto y/o hoja de pedido, hoja de dudas y anotaciones e instrucciones de QA. En las otras tres, Originales, Revisión y Traducciones, tal como sus nombres indican, guardo los documentos correspondientes a cada versión del texto.

3. Revisamos los documentos originales

Frenamos el ímpetu de empezar a traducir enseguida i revisamos todos los documentos del proyecto. Esta etapa tiene tres objetivos:

– Comprobar que tenemos todos los documentos, que los podemos abrir y que todos son legibles. Es muy recomendable hacerlo enseguida, especialmente si tenemos previsto empezar el trabajo fuera del horario del cliente. Si nos encontramos con problemas con los archivos que no podemos resolver en ese momento al trabajo se nos atrasará.

– Mirar que el recuento coincida con el que nos ha indicado el cliente o el que nos consta, no solamente por una cuestión de precio, sino para no encontrarnos con más palabras de las previstas y que el plazo inicialmente acordado sea demasiado justo..

–  Intentar detectar y anticipar posibles dificultades. Si en el documento figuran imágenes no editables con textos, tendremos que consultar qué quiere hacer el cliente en este caso. Si los documentos originales son en pdf e incluyen encabezados y pies de página, tablas, etc. tendremos que revisar a fondo la versión editable del documento (ya sea antes de traducirlo o después) porque a menudo la conversión de formato de estos elementos presenta problemas.

4. Preparamos todo el material necesario para llevar a cabo el encargo con las máximas garantías

Es el momento de definir la memoria de traducción que usaremos así como las bases de términos que nos pueden resultar útiles.

También comprobamos si disponemos de otros materiales de referencia o anotaciones que hayamos utilizado en proyectos anteriores de ese mismo cliente o de la temática del proyecto en cuestión.

5. Planificamos el encargo

Para terminar la preparación, anotamos bien en el calendario la fecha y la hora de entrega y distribuimos el trabajo en función los días de que disponemos. Es importante reservar tiempo para la revisión final tanto lingüística como de formato y, si el plazo nos lo permite, intentamos dejar margen para los imprevistos.

Y tú, ¿cómo preparas un proyecto antes de empezar a traducir? ¿Añadirías algún punto? Cualquier aportación será bienvenida :-).

La fase de preparació d’un projecte de traducció

Quan ja tenim confirmat un nou encàrrec de traducció val la pena que dediquem una estona a preparar-lo bé abans de començar amb la tasca de traduir. Definir-lo i organitzar-lo correctament ens pots estalviar temps i maldecaps més endavant. I també ens ajuda a garantir la qualitat de la nostra feina.

Aquesta fase la podem dividir en cinc etapes, que seran més o menys curtes en funció de la complexitat del projecte.

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1. Definim el projecte al nostre sistema intern de gestió

Preparem la fitxa corresponent amb totes les dades: referència, client, contacte o gestor del projecte, servei i combinació d’idiomes, volum i tarifa, data de lliurament i notes pertinents (per tenir tota aquesta informació sota control utilitzo el programa LPS Expert).

En aquells dies frenètics amb encàrrecs urgents i acumulació de tasques, ens pot semblar millor deixar-ho per més tard, però correrem el risc d’ometre o equivocar-nos en informació rellevant o, si més no, necessitarem més temps per recuperar-la. Més val anotar totes les dades quan tenim tota la informació ben fresca, especialment les instruccions específiques que ens ha donat el client.

2. Preparem la carpeta del projecte

En el meu cas, per a cada projecte creo una carpeta que inclou quatre subcarpetes. Una que anomeno Gestió, on hi guardo tota la documentació relacionada amb la gestió del projecte: pressupost i/o full de comanda, full de dubtes i anotacions i instruccions de QA. A les altres tres, Originals, Revisió i Traduccions, tal com els seus noms indiquen, hi guardo els documents corresponents a cada versió del text.

3. Revisem els documents originals

Frenem l’empenta de posar-nos a traduir de seguida i revisem tots els documents del projecte. Aquesta etapa té tres objectius:

– Comprovar que tenim tots els documents, que els podem obrir i que tots són llegibles. És molt recomanable fer-ho de seguida, sobretot si tenim previst començar la feina fora de l’horari del client. Si ens trobem amb problemes amb els arxius que no els podem resoldre en aquell moment la feina se’ns endarrerirà.

– Mirar que el recompte coincideixi amb el que ens ha indicat el client o el que ens consta, no només per una qüestió de preu, sinó per no trobar-nos amb més paraules de les previstes i que el termini inicialment acordat sigui massa just.

– Intentar detectar i anticipar possibles dificultats. Si en els documents hi ha imatges no editables amb textos, haurem de consultar què vol fer el client en aquest cas. Si els documents originals són en pdf i inclouen encapçalaments, taules, etc., haurem de revisar a fons la versió editable del document (ja sigui abans o després de traduir-lo) perquè sovint les conversions de format d’aquests elements presenten problemes.

4. Preparem tot el material necessari per dur a terme l’encàrrec amb les màximes garanties

És el moment de definir la memòria de traducció que farem servir així com les bases de termes que ens poden ser útils.

També comprovem si disposem d’altres materials de referència o anotacions de projectes anteriors d’aquell mateix client o de la temàtica del projecte en qüestió.

5. Planifiquem l’encàrrec

Per acabar la preparació, anotem bé al calendari el dia i l’hora de lliurament i distribuïm la feina en funció dels dies de què disposem. És important reservar temps per a la revisió final tant lingüística com de format i, si el termini ens ho permet, intentem deixem marge per als imprevistos.

I tu, com prepares un projecte abans de començar a traduir? Afegiries algun punt? Tota aportació serà benvinguda :-).

Els dies de la setmana, els mesos de l’any i les estacions s’escriuen amb majúscula o minúscula?

snowflakeAvui és dijous 1 de març. Canviem de mes, comencem l’últim del primer trimestre (com passen els dies!) i la primavera es va apropant.

Us heu fixat que les paraules «dimarts», «març» i «primavera» de la primera frase estan escrites amb minúscula? Sovint llegeixo textos, ja sigui quan tradueixo, en publicacions o en cartells, entre d’altres, on els dies de la setmana, els mesos i les estacions de l’any no estan escrits amb majúscula o minúscula quan els correspon, i és que la norma canvia segons l’idioma.

El català, el castellà i el francès segueixen el mateix patró: tots amb minúscula inicial. Però compte amb l’anglès. A continuació trobareu com s’han d’escriure en cadascun d’aquests idiomes i alguns exemples.

Català

Els dies de la setmana, els mesos de l’any i les estacions s’escriuen amb minúscula inicial.

Exemples:

El meu aniversari és el 20 de febrer.
Aquest dimecres haig d’anar al metge.
La primavera és l’estació que més m’agrada.

Més informació en aquest enllaç.

Castellano

Los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año se escriben, por regla general, en minúscula.

Ejemplos:

Mi cumpleaños es el 20 de febrero.
Este miércoles tengo que ir al médico.
La primavera es mi estación favorita.

Más información en este enlace.

English

Days, months, are always capitalized as these are proper nouns.

My doctor’s appointment is on Monday afternoon.

Your birthday is in March, right?

Seasons aren’t generally capitalized.

My favorite season is autumn.

Find more information on this link.

Français

Les noms des jours, mois et saisons s’écrivent en minuscule.

Nous sommes le lundi 7 juillet.

Le printemps va bientôt arriver.

Plus d’infos sur ce lien et aussi sur celui-ci.

Día Internacional de la Lengua Materna

Hoy descubro que el 21 de febrero es el Día Internacional de la Lengua Materna. Hago un poco de búsqueda por Internet, y me encuentro con un bonito texto escrito por Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, que empieza con este fragmento:

Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, la UNESCO reafirma su
compromiso total con la diversidad lingüística y el plurilingüismo. Las lenguas reflejan lo que somos y estructuran nuestros pensamientos e identidades. No puede haber un diálogo genuino, ni una cooperación internacional eficaz, sin el respeto de la diversidad lingüística, que abre paso a la comprensión verdadera de cada cultura.
El acceso a la diversidad de las lenguas puede estimular la curiosidad y la
comprensión mutua de los pueblos. Por esta razón, el aprendizaje de las lenguas es
a la vez una promesa de paz, de innovación y de creatividad.

Encontaréis el texto completo en este enlace: http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002473/247320S.pdf

Y más información sobre la celebración de este día en la web de la UNESCO.

 

Cliente nuevo para la agencia, cliente nuevo para ti

opportunityDe vez en cuando, las agencias con las que trabajamos nos asignan un encargo que es para un cliente nuevo. Se trata de una buena oportunidad para lograr aumentar nuestra facturación, ya que si queda contento con nuestra traducción, con casi toda seguridad la agencia nos asignará sus proyectos. Todos somos conscientes de la importancia que reviste la entrada de un nuevo cliente y lo que supone para nosotros: fidelizar a la agencia con la que trabajamos logrando que el cliente quede satisfecho.

Probablemente este primer proyecto nos exigirá más dedicación y una atención especial, ya que iniciamos la fase de conocer al cliente final y la tipología de documentación que necesita traducir. Es bueno extremar todas las precauciones, sabemos que los primeros encargos son clave para convencer de que la agencia es la adecuada. Aquí os explico la pauta que sigo para este tipo de proyectos.

  • Abrir los archivos que tengo que traducir nada más recibirlos para verificar que no hay ningún problema.

Quizá no podemos empezar la traducción de inmediato, pero es bueno asegurarnos de que no vamos a quedarnos bloqueados por un problema con los archivos cuando podamos comenzar. No quedaría muy profesional de cara al cliente comunicarle alguna incidencia de este tipo horas después de que haya enviado los documentos.

  • Planificar un tiempo de trabajo superior al habitual.

Si no disponemos de un margen de tiempo ligeramente más amplio del que necesitaríamos habitualmente para realizar un encargo de un volumen parecido, es preferible no aceptarlo. Es muy posible que tengamos que familiarizarnos con un tipo de documentación nueva y, posiblemente, con nueva terminología. Este punto incluso es más aconsejable si para el proyecto tenemos que utilizar un programa de traducción que no manejamos con frecuencia. Siempre es mejor rechazar un proyecto antes que entregar una traducción sin haber podido dedicarle el tiempo que requería. La puerta quedará abierta para una segunda ocasión, en cambio, si no alcanzamos el nivel de calidad esperada, nuestra imagen profesional quedará bastante perjudicada.

  • Avanzar ligeramente la entrega a la agencia.

La agencia, al igual que nosotros, está en proceso de conocer al cliente, de modo que la parte de revisión del proyecto también es más delicada de lo habitual. Por este motivo, agradecerá recibir el texto con cierta antelación y disponer de un poco más de margen para revisarlo. Asimismo, tanto agencia como traductor tendremos tiempo de comentar con tranquilidad cualquier observación o sugerencia de cambio.

Si, además, estamos usando un programa de traducción, en caso de tener algún problema con la exportación dispondremos de tiempo suficiente para solucionarlo. No hay nada peor que la tecnología nos juegue una mala pasada justo a la hora de la entrega. Y encima suele pasar con los proyectos más “comprometidos”.

  • Enviar un documento con la terminología del proyecto

Como comentaba hace poco @plluberas, es muy aconsejable conservar los glosarios de las traducciones, y lo es todavía más con un primer encargo. Facilita la labor de revisión y sirve de referencia en caso de que el cliente proponga modificaciones.

  • Pedir feedback del cliente final

Interesarnos después de la entrega por saber si el cliente final ha quedado contento con la traducción es una forma de demostrar que nos preocupamos por nuestro trabajo y por la repercusión que tiene para la agencia.

Así fue Traduemprende Barcelona

El pasado viernes se celebró en Barcelona la segunda edición de la Jornada sobre Traducción y Emprendimiento (TraduEmprende), donde tuve la ocasión de participar como ponente. Iba dirigida a un público recién licenciado con el objetivo de que obtuvieran consejos y salieran con ideas para abrirse camino como freelance en el mundo laboral de la traducción. Creo que fue un éxito en muchos sentidos: en organización, con unas Hermina e Inés incombustibles y atentas a todo, de asistencia, con gente interesada en aprender y con ganas de poder hablar distendidamente sobre nuestro mundo, y de compañeros ponentes con sus respectivas ponencias.

También fue, por supuesto, una gran ocasión para desvirtualizar o ver de nuevo a tantos traductores y pasar un buen rato entre consejos, experiencias, risas y copas.

Como algunos ya sabéis, el tema de mi charla fue El enfoque empresarial del traductor freelance. Agradezco muchísimo todos los buenos comentarios y saber que los asistentes se han ido con ideas y un listado de cosas que pueden hacer para poder arrancar su carrera profesional. Me quedó pendiente hablar sobre las herramientas de planificación, así que prometo entrada en el blog sobre este tema. 

Os dejo aquí todo el material de la ponencia:

– El vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=ld-1A-HzjZo&sns=tw (a partir de 3:01:00 empieza la mía. Las incluye todas, no os las perdáis).

– La presentación:

– Algunos de los tuits:

@irene_vidal habla del enfoque empresarial. #tradurunners en el #Traduemprende . 🙂 pic.twitter.com/OLubsNR8yH

— Juan Yborra Golpe (@jjyborragol) noviembre 22, 2013

Herramientas y aplicaciones útiles para traductores que no son sobre traducción

Como traductores autónomos, además de traducir, estamos presentes en las redes sociales, algunos tenemos un blog, nos sabemos vivir sin Internet y aprovechamos al máximo todo lo que nos ofrece ya sea para mejorar nuestras campañas o estrategias de marketing, captar nuevos clientes, aumentar la productividad o para ampliar la influencia de nuestra marca. Os voy a confesar que soy casi adicta a probar nuevas aplicaciones o herramientas. Algunas simplemente hacen que el escritorio sea más bonito y otras las utilizo para planificar o gestionar mejor el trabajo. Aquí he recogido algunas de las más destacadas.
best_apps
Para crear mapas mentales
Para crear infografías
Para crear formularios y encuestas
Para crear un CV o página de presentación virtuales
Para las redes sociales
Para buscar imágenes e iconos
Para editar imágenes
Para hacer presentaciones
Tipografías
Para controlar las finanzas personales
Para descansar la vista mientras usamos el ordenador
Para encontrar música
Para recuperar archivos
Para crear estructuras de archivos y carpetas
Si a vosotros también os tienta probar aplicaciones o herramientas nuevas y estas os saben a poco, en este enlace encontraréis una lista bastante más exhaustiva (aunque no está ordenada); son las que voy guardando en mi cuenta de Delicious.
¿Hay alguna que utilices con frecuencia o que te guste especialmente? Compártela y así ampliamos la lista 🙂
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Las bases para una buena relación

El haber trabajado siempre por mi cuenta, primero exclusivamente como traductora y, más adelante, también gestionando proyectos, me ha permitido vivir situaciones de todo tipo en la relación profesional que se establece entre el colaborador y el responsable del proyecto –ya sea una empresa u otro freelance. Estas experiencias me han servido de lección para establecer unos principios que, a mi modo de ver, permiten crear un equipo de trabajo que esté rodeado de un ambiente lo más respetuoso y profesional posible.

¿Cuáles son estos principios?

Respetar los horarios

Hay quien empieza la jornada a las seis de la mañana y hay quien a las diez enciende el ordenador. Los hay que dejan de teclear antes de las cinco de la tarde y otros que apuran hasta casi la hora de cenar. Indiscutiblemente, cada uno tiene su horario, pero es importante entender cuál es la franja más habitual y evitar las llamadas a horas intempestivas y fuera de los días laborables, salvo en casos de extrema urgencia. Puede parecer una obviedad, pero no es tan inusual como debería.

Limitar las urgencias

A pesar de la famosa frase «lo necesito para ayer», muchos encargos que se plantean como urgencias en realidad no lo son. Con frecuencia, ante teóricas situaciones urgentes se logra ampliar considerablemente el plazo de entrega, lo que demuestra que la prisa era relativa, sin hablar de cuando se plantea el cobro de un recargo.

Las urgencias deben reservarse para casos excepcionales, e intentar que el ritmo de trabajo no sea siempre frenético. Porque trabajar constantemente de forma acelerada no es bueno ni para la calidad del trabajo ni para el propio profesional.

Recompensar los esfuerzos

Con esto me refiero al trabajo en días festivos, fines de semana, noches o en los casos en que hay que asumir un volumen de trabajo diario superior al normal. En mi opinión supone un esfuerzo adicional que debe compensarse aplicando una tarifa más elevada.

Confirmar la recepción y agradecer el trabajo realizado

No cuesta nada y es realmente gratificante. Un simple «Muchas gracias, hemos recibido correctamente el documento» es una buena muestra de consideración.

Honestidad

Todo profesional conoce perfectamente sus limitaciones y sabe qué encargos están fuera de su competencia. Por muy tentador que pueda resultar un proyecto desde el punto de vista económico, si no nos vemos absolutamente capacitados para llevarlo a cabo es mejor ser sinceros y esperar una mejor ocasión. Una explicación clara del porqué consideramos que no podremos ofrecer un servicio de calidad para ese caso concreto será una demostración de gran profesionalidad.

E incluso si nos damos cuenta de ello una vez hemos aceptado el encargo, la capacidad de reacción siempre será mayor en una etapa inicial. Y resultará más fácil asignar el trabajo a otra persona que intentar enmendar un trabajo mal hecho y recuperar la confianza de un cliente que no haya quedado satisfecho.

Entregas puntuales… y pagos puntuales en plazos razonables

Cuando se acuerda una fecha y hora para la entrega de un trabajo, lo último que un colaborador debe hacer es comunicar un rato antes que tiene que retrasarla o, simplemente, entregarla más tarde sin siquiera avisar. Siempre pueden surgir imprevistos, puede haber situaciones que impidan cumplir con el plazo acordado, pero deben ser casos sumamente excepcionales.

La puntualidad forma parte de la profesionalidad de un traductor. Y si es necesario retrasar la entrega o, por algún motivo, no se puede seguir con el trabajo, situación a la que Martine Fernández dedicó un artículo muy interesante en su blog (Cómo gestionar una crisis), se debe avisar lo antes posible para que el margen de reacción sea mayor.

Y de la misma forma que se espera que el colaborador sea puntual, a él también le gusta la puntualidad en el pago. Aquí, de nuevo, pueden producirse excepciones, pero la norma debe ser la puntualidad y un plazo razonable.

Saber decir que no… y aceptar un no

La ley de Murphy existe, y cuando se está hasta arriba de trabajo es cuando más propuestas de proyectos se reciben. Aquí, nuevamente, si no se puede garantizar un trabajo al nivel habitual, es mejor rechazar la propuesta, por más que nos pese.

Igualmente, cuanto más se necesita a uno de los colaboradores de confianza, de menos tiempo dispone. Mejor, pues, recurrir a otro profesional.

Notificar los periodos de vacaciones y activar la respuesta automática

Si nos vamos a tomar unas vacaciones, sea cuál sea la época del año, incluso en agosto, no está de más avisar de los días que no estaremos disponibles para ayudar en la planificación de posibles proyectos. Tampoco está de más activar la respuesta automática del correo electrónico por si alguien nos contacta.

Implicación y respeto mutuo

Ambas partes tienen que implicarse en la misma medida, respetarse y ser conscientes de la importancia que tiene cada una, siempre y cuando actúen con ética y profesionalidad. Una y otra son imprescindibles para ofrecer un servicio impecable al cliente. Deben considerarse piezas clave entre sí y sentirse un equipo que rema en la misma dirección.